Desde los más grandes hasta los más pequeños existe una gran diversidad de especies animales cuyos individuos realizan largas migraciones anuales (o con diferentes periodos de tiempo) de un sitio a otro por motivos diversos. Hoy recopilamos algunas fotografías que ejemplarizan la gran masividad de este fenómeno.
Las aves son los animales que, por lo general, recorren mayores distancias en una migración. Existen algunas de ellas, como es el caso de los gansos, que poseen una parte del cerebro que “duerme” mientras la otra parte está activa con el fin de poder estar volando durante días sin descanso y así poder seguir avanzando en su migración de miles de kilómetros. Las mariposas monarcas efectúan viajes cuya duración excede la de la vida de cualquier mariposa (vive cuatro días como huevo, dos semanas como oruga, 10 días como crisálida y dos a seis semanas como mariposa). La manera en que la especie es capaz de volver a los mismos sitios de invernada tras varias generaciones aún se investiga; los patrones de vuelo son heredados, basados en una mezcla de ritmos circadianos y la posición del sol en el cielo. Es uno de los pocos insectos que logra realizar travesías transatlánticas. La foca y la ballena franca austral regresan cada año al mismo lugar para reproducirse, y es así como diferentes clases de mamíferos hacen su recorrido por el mundo para acoplar sus organismos al medio ambiente.
En general, para las especies animales migratorias, los patrones migratorios, aunque con un riesgo indudable, representan unos mecanismos de supervivencia que han generado admiración en los seres humanos a lo largo de siglos. Un artículo sobre la migración animal de la Universidad de Utah(Estados Unidos) hace referencia a esos patrones migratorios:
La migración es el movimiento periódico de un animal desde su lugar de origen a una nueva área y, muchas veces, incluyendo también el viaje de regreso a su hábitat original. Cuando los animales emigran, lo hacen generalmente para buscar comida abundante y buenos lugares para reproducirse. Estos movimientos estacionales de los animales constituyen uno de los elementos más increíbles de la naturaleza. Los animales migratorios usualmente utilizan las mismas rutas año tras año —de generación en generación. Los animales terrestres cruzan montañas, ríos y extensos territorios a lo largo de trayectos muy largos. Pájaros, murciélagos e insectos vuelan a lo largo de grandes distancias, algunas veces cruzando continentes enteros u océanos. Animales nadadores pueden migrar muchas veces distancias que abarcan medio mundo. El movimiento de animales migratorios generalmente se corresponde con cambios estacionales del clima.
Muchos animales emigran a las regiones nórdicas (del hemisferio norte) durante los meses de verano. Los largos días del verano en esas regiones aseguran un buen suministro de alimentos. Y cuando el otoño y el frío se aproximan, muchos animales emigran hacia el sur para encontrar un clima invernal más suave y mayor disponibilidad de comida. Algunos animales migran anualmente con un viaje de ida y otro de vuelta a su lugar de origen, durante un solo año. Los patrones migratorios de algunas especies animales están relacionados con los procesos meteorológicos: sus movimientos dependen de las precipitaciones y de la disponibilidad de vegetales que les sirvan de alimento. Unas pocas especies de animales necesitan varios años para completar sus ciclos migratorios. Muchos científicos consideran que las migraciones animales constituyen un proceso de adaptación. Los animales que han aprendido a desplazarse a los mejores ambientes naturales son los que han sobrevivido para continuar sus especies.
Fuente del texto: Animal Migration (University of Utah)
Medusas doradas en Palau
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Mantas raya en Baja California (México)
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Grullas de Manchuria, lago Hula (Israel)
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Antílopes ruanos, Namibia
Antílopes ruanos, Namibia