Reencarnación y bloqueos emocionales imposibles de eliminar (3ª parte)













Muy bien, ya hemos entrado en lo principal. En ver que nuestras emociones son un “atrapa-almas”, nuestra memoria un saco de semillas inconscientes, y nuestros traumas están acechando, esperando un terreno fértil para germinar y repetir esa situación una y otra y otra vez para que nos demos cuenta, para que despertemos y superemos de una vez esa vivencia. A todo esto le podemos llamar “karma”. Nuestro karma por definición, nos marcara para tener un tipo de vida, un tipo de padres, un tipo de clase social, nacer en una ciudad, tener un tipo muy concreto de experiencias y también nos llevara al presente que tenemos hoy en día. Yo misma con ayuda de mis semillas kármicas ahora mismo estoy escribiendo esto para contártelo a ti. Por lo tanto, si no hubiera tenido esas experiencias en mi pasado, no estarías tú ahora mismo leyendo esto. El karma es una red de entramados que se mezcla y va interactuando entre todos los que estamos en este mismo universo.

Apliquemos este concepto en el referente de nuestra historia del bosque: El ladrón del bosque ya tenía su karma a punto para mezclarse en mi camino y causarme esa semilla de miedo a la prosperidad. Y yo ya tenía mi karma esperando en ese momento de mi existencia para recibir una agresión que me causara límites mentales. Nuestro karma no solo estuvo unido ese momento, sino que lo estará hasta que supere ese miedo, y nos puede seguir uniendo vidas y más vidas. De ahí que es tan importante liberarse de esos muros internos definitivamente.

Los lazos del karma: Como nombramos en el primer reportaje de este tema, hay muchos tipos diferentes de votos por los que tu mente se ve “obligada” a tener una conducta determinada y determinante para tu presente. Para que esto se dé, tiene que existir previamente un lazo que une tu voto del pasado a tu presente. Y como comentamos en el segundo reportaje, son las emociones resultantes de vivencias que atrapan pequeños fragmentos de nuestra alma.

Imagínate que esa pequeña porción del alma atrapada en esa emoción, se mueve, patalea, se retuerce intentando por todos los medios salir de ahí dentro, con lo que cada vez que se mueve la emoción que le tiene atrapada en su interior se activa una y otra vez con el resultado de que se repite la misma experiencia que la origino. Así es como tenemos experiencias que siempre se repiten.  ¿Te suena de algo esto? Me case 3 veces con 3 hombres, pero los 3 me maltrataron. O… todos los jefes que he tenido no han valorado mis servicios. O… Mis amigas siempre me acaban traicionando. O…. Pueden ser miles de cosas diferentes, que siempre son un repetitivo en tu vida, algo que te sigue marcando y reforzando para que te encierres en “esa actitud” que más que bien, te perjudica.

Realmente a estas alturas de la lectura, te habrás dado cuenta, que el problema no estaba ni en tus maridos, ni en tus amigas, ni en tus jefes, sino que son las jodidas semillitas esas de tu subconsciente que una vez más te están jugando una mala pasada.

Normalmente como no nos identificamos con ellas -porque son subconscientes-, siempre solemos echarle la culpa al de enfrente. Ni somos conscientes de que tenemos eso ahí dentro… ¿cómo va a ser culpa nuestra? Y como no las reconocemos, tampoco nos responsabilizamos de nuestra actitud, y lo peor, ni nos molestamos en cambiarla.

Para comenzar con el trabajo de “Regresión Consciente” es necesario previamente haber llegado a este punto de la situación en tu vida. Un punto en el que reconozcas que más allá del reflejo de lo que la vida te esta mostrando, solo desde adentro de ti mismo puedes hallar la solución, y estar dispuesto a vestirte con escafandra y lanzarte a bucear en la memoria de tus existencias.

El trabajo interior es solo para valientes que ya han empezado a asumir su responsabilidad al 100%. Si no estás preparado para ello ni se te ocurra, porque solo vas a encontrar proyecciones y vas a traumatizarte más todavía si cabe.

La verdadera sanación no se da por toques mágicos, ni por “maestrillos”. La verdadera sanación solo puedes realizarlo una persona en el planeta, y esa persona eres tú. Muchos podemos desde afuera contarte nuestras experiencias. Quizás alguna de ellas te sirva más que otras, y decidas seguir a esa persona. Muchísima gente son seguidores de otros. Les siguen porque se sienten identificados con su experiencia de vida, porque vieron algún ejemplo que les sirvió para aliviar su momento personal, pero todo eso es externo.

Cuando realmente llegues a andar sin miedo por las profundidades de tu mente y abraces a tu sombra, proyectaras luz hacia ella y desaparecerá para siempre. Y si se hace una sombra de nuevo ya sabrás el sistema, en vez de huir despavorido, ir hacia ella y abrazarla con amor, iluminarla y disolverla.

No hagas una regresión consciente, si no has encontrado a un buen terapeuta que te ofrezca confianza al 100%.

No hagas una regresión consciente, si no te sientes preparado, maduro y con ganas y fuerzas para afrontar esas emociones porque si no estás fuerte, esas emociones te podrán a ti.

No se puede hacer por la fuerza, no puedes enfrentar esas emociones como si fueras un torero, muerto de miedo... pero echándole huevos… la experiencia tiene que ser algo natural.
Espera el momento. Quizás si lees esto es porque ya llego, o porque se te está abriendo el camino para ello.

Paciencia… Respeto a ti mismo... Mucho amor…


Ángeles Castell Marcos













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2 comentarios: