LA PERSONALIDAD Y LOS PLANETAS

EL gran sabio ruso Jorge Lakoski después de haber estudiado profundamente las manchas solares llegó a descubrir que existe una íntima relación entre éstas y las guerras.
En esta época  ya no se puede negar la radioactividad de los planetas en el espacio, ni su influencia electromagnética sobre los organismos vivientes.
Ley Cósmica del Solionensius. 
Antiguamente, los agricultores cortaban las maderas especialmente en las crecientes y sembraban en menguante, obteniéndose maderas maravillosas que duraban siglos enteros. Ahora, se han olvidado las gentes de la influencia lunar, y cortan las maderas en menguante y siembran en creciente, dando por resultado maderas que muy pronto se echan a perder. Las gentes, por ejemplo, nacidas bajo el signo de Cáncer, muy especialmente, cambian su carácter de acuerdo con las fases de la Luna. La Luna produce las altas y bajas mareas, regula el proceso de ovulación en los ovarios del sexo femenino, dirige la concepción de todas las criaturas, etc. No podría realizarse, en verdad, ninguna concepción sin la influencia lunar.
La Luna, obviamente se relaciona también con las enfermedades; los ciclos lunares gobiernan el Tifus, la Viruela, etc. Es una gran pesa, como la pesa de un reloj; así como la pesa de un reloj hace que funcione el reloj, así también el péndulo, o pesa, por decirlo así, de la Luna, hace funcionar toda esta naturaleza, toda esta Tierra.
Por todos estos motivos, vamos viendo que la humanidad es completamente lunar, y si observamos el péndulo de un reloj, vemos que es mecánico en un ciento por ciento y que gobierna toda la mecánica del reloj. Así también, la Luna, que es el péndulo de este planeta Tierra, gobierna mecánicamente a todo el planeta, y nos gobierna a nosotros mismos.

Los Siete Planetas Principales

Los primeros siete años de vida están gobernados por la Luna, los segundos siete años de vida son Mercurianos en un ciento por ciento, entonces el niño va a la escuela, está intranquilo, en incesante movimiento.
El tercer septenio de vida, la tierna adolescencia comprendida entre los 14 y veintiún años de vida, están gobernados por Venus, la estrella del Amor.
De los 21 (veintiuno) hasta los 42 (cuarenta y dos) años de vida, es la época esta gobernada por el sol.
El septenio comprendido entre los cuarenta y dos y los cuarenta y nueve años de edad, es marciano en un ciento por ciento y la vida se vuelve entonces un verdadero campo de batalla, porque Marte es guerra.
El periodo comprendido entre los cuarenta y nueve y los cincuenta y seis años de edad, es jupiteriano; quienes tienen a Júpiter bien situado en su horóscopo, es claro que durante esta época de su vida son respetados por todo el mundo y si no poseen las innecesarias riquezas mundanales, tienen por lo menos lo necesario para poder vivir muy bien.
Otra es la suerte de quienes tienen a Júpiter mal situado en su horóscopo; estas personas sufren entonces lo indecible, carecen de pan, abrigo, refugio, son maltratados por otros, etc., etc., etc.
El período comprendido entre los cincuenta y seis y los sesenta y tres años, esta gobernado por el anciano de los cielos, el viejo saturno. Realmente la ancianidad comienza a los cincuenta y seis años. Pasado el período de saturno, vuelve la luna, ella trae el Ego, al nacimiento y ella se lo lleva.
 Los ancianos mayores de sesenta y tres años y los niños menores de tres años están gobernados por la luna.

Influencia Lunar
De los 0 a los 7 años
El ser humano ingresa en el claustro materno como un simple germen para desarrollarse y desenvolverse; después de nueve meses, tal germen viene a la existencia ya más desarrollado, pero no completamente desarrollado. Manifiestamente, durante los primeros siete años de la infancia, pasamos por la influencia Lunar, gozamos entonces de la dicha del hogar, a menos que un karma violento nos dañe realmente estos primeros años de la vida.
Pero el germen no está completamente desarrollado. El hecho de haber nacido un germen, y de haber vuelto a la existencia un poco más desarrollado, no significa que haya terminado su desarrollo. Durante esos siete primeros años de la existencia, se manifiesta en nuestro organismo, en los varones, la primera zona testicular que produce ciertas células que le permiten existir, y en cuanto a las niñas, sus ovarios le dan ciertas células, ciertos principios, que las sostienen vitalmente.

Todo Retorno implica desde luego la fabricación de una nueva Personalidad Humana. Esta se forma durante los primeros siete años de la infancia.
El ambiente de familia, la vida de la calle y la escuela, dan a la Personalidad Humana su tinte original característico infantil.
El ejemplo de los mayores es definitivo para la Personalidad Infantil.
El niño aprende más con el ejemplo que con el precepto. 



Influencia Mercuriana
De los 7 a los 14 años.
Más tarde, aquel germen, continuando con sus procesos de desarrollo, entra en la influencia de Mercurio; entonces el niño va a la escuela, estudia, juega, ya no puede estar a todas horas encerrado dentro de la casa, Mercurio lo mueve, lo agita, lo inquieta. La segunda capa testicular produce en el varón determinadas células que vienen a especificar y a definir completamente su sexo.



Influencia Venusina
De los 14 a los 21 años
Por su desarrollo, de los catorce a los veintiún años, pasamos bajo la influencia de Venus. Se dice que esa es la edad de la punzada; hombres y mujeres comienzan a sentir la inquietud sexual, las glándulas sexuales entran en actividad. La tercera capa testicular en el varón viene a producir zoospermos, mas éstos todavía no están lo suficientemente maduros, porque tampoco aquel que va de los catorce a los veintiún años ha terminado aún su proceso de desarrollo.

Es lamentable que muchos jóvenes por falta de verdadera orientación psicológica se entreguen al vicio de la masturbación o se desvíen lamentablemente por el sendero infra-sexual del homo-sexualismo. El vicio de la masturbación arruina totalmente la Potencia Cerebral. Es necesario saber que existe una íntima relación entre el Semen y el Cerebro. Es necesario cerebrizar el semen. Es necesario seminizar el cerebro. El cerebro se seminiza transmutando la Energía Sexual, subliminizándola, convirtiéndola en Potencia Cerebral.

Los adolescentes deben sublimar las Energías Sexuales cultivando el sentido estético, aprendiendo la música, la escultura, la pintura, realizando excursiones a las altas montañas, etc. ¡Cuantos rostros que hubieran podido ser bellos se marchitan!, ¡Cuantos cerebros se degeneran! Todo por falta de un grito de alerta en el momento oportuno.

Influencia Solar
De los 21 a los 42 años
De los veintiuno a los cuarenta y dos años tenemos que conquistar nuestro puesto a la luz del Sol. De los veintiún a los cuarenta y dos años queda completamente definida en la vida nuestra vocación y lo que hemos de ser.

La Juventud se divide en dos períodos de siete años cada uno. El primer período comienza a los 21 años de edad y concluye a los 28. El segundo período se inicia a los 28 y termina a los 35. 
La Juventud levantada sobre cimientos falsos es por consecuencia lógica un camino equivocado. 
Todo lo que el hombre ha de ser en su vida se encuentra en estado potencial durante los primeros treinta años de existencia.


Influencia Marciana
De los 42 a los 49 años
Después de los cuarenta y dos años, es decir, después que ha pasado la influencia solar, durante la cual nosotros hemos de conquistar nuestro puestecito a la luz del Sol, entramos en la época de Marte, que va desde los cuarenta y dos hasta los cuarenta y nueve. Quien ignora estos ciclos cósmicos repitiéndose en el microcosmos hombre, indudablemente no sabe aprovechar el ciclo de Marte y viene a crearse una vejez miserable.

La Edad Madura comienza a los treinta y cinco años y termina a los cincuenta y seis años. El hombre de Edad Madura debe saber gobernar su casa y orientar a sus hijos. En la vida normal todo hombre de edad madura es jefe de familia. 


Influencia Jupiteriana
De los 49 a los 56 años
Después de los cuarenta y nueve años, o sea de los cuarenta y nueve a los cincuenta y seis años, entra en nuestra vida Júpiter, Júpiter terrible; él da el cetro a los reyes, la vara a los patriarcas, el cuerno de la abundancia a quien se lo merece.


Es necesario que el hombre maduro sepa vivir su época correctamente. Es urgente que el hombre maduro comprenda que la juventud ya pasó. Es ridículo querer repetir en la Madurez los mismos dramas y escenas de la Juventud. Cada época de la vida tiene su belleza, y hay que saber vivirla. 

Influencia Saturnina

De los 56 a los 63 años
La ancianidad propiamente dicha, se inicia a los cincuenta y seis años con Saturno el viejo de los cielos y termina a los sesenta y tres años. No quiero decir que forzosamente a los sesenta y tres años tengamos que morirnos todos, no sino que el primer ciclo de Saturno propiamente comienza a los cincuenta y seis y termina a los sesenta y tres.
Los primeros cuarenta años de vida nos dan el libro. Los treinta siguientes el comentario. A los veinte años un hombre es un pavo real; a los treinta, un león; a los cuarenta, un camello; a los cincuenta, una serpiente; a los sesenta, un perro; a los setenta, un mono, y a los ochenta, solamente una voz y una sombra.
Los septenarios que nos conducen hasta la decrepitud y la Muerte.
La tragedia más grande de los viejos estriba, no en el hecho mismo de ser viejos, sino en la tontería de no querer reconocer que lo son y en la estupidez de creerse jóvenes como si la Vejez fuera un delito. 

Lo mejor que tiene la Vejez, es que se encuentra uno muy cerca de la meta. 

La única forma de llegar a la ancianidad perfecta es DISOLVIENDO EL YO PSICOLÓGICO. Cuando aprendemos a morir de momento en momento, llegamos a la Sublime Ancianidad. La Vejez tiene un gran sentido de sosiego y libertad para aquellos que ya Disolvieron el Yo. Cuando las pasiones han muerto en forma radical, total y definitiva, queda uno libre no de un amo, sino de muchos amos. Es muy difícil encontrar en la vida ancianos inocentes que ya no posean ni siquiera los residuos del Yo, esa clase de ancianos son infinitamente felices y viven de instante en instante.
El hombre encanecido en la Sabiduría. El anciano en el saber, el señor del amo, se convierte de hecho en el faro de luz que guía sabiamente la corriente de los innumerables siglos. En el mundo han existido y existen actualmente algunos Ancianos Maestros que no tienen siquiera los últimos residuos del Yo.
En el padre de familia se halla el símbolo de la Sabiduría. En la madre de hogar se halla el AMOR, los hijos simbolizan la Palabra. 
En el padre se halla el símbolo de la Sabiduría y en la madre se encuentra la fuente viva del Amor sin cuya Esencia Purísima es realmente imposible lograr las más altas REALIZACIONES INTIMAS.


Libro Educación Fundamental. 

Tratado Esotérico de Astrología Hermética. 

Samael Aun Weor

     -Toda persona experimenta esa toma de conciencia sobre el sentido de su vida durante unos segundos, en el justo momento en que muere, En un instante pasa ante él la película de su vida, el reciclaje de los momentos más plenamente vividos, la síntesis, el objetivo vital , si se cumplió o no y como. Ahí llega el definitivo contento o la definitiva frustración, según cumplió o no, mucho o poco, lo que vino a desarrollar y hacer y de que manera, el éxito vital depende de si lo que vivió concuerda o no con su objetivo esencial y con su propio concepto de lo que es correcto, con su propia verdad. 


NO ESPERE A LA MUERTE, HÁGASE AUTOCONSCIENTE DEL SENTIDO DE SU VIDA AHORA MISMO, PARA MEJOR APROVECHARLA.


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