LA ESTIMULACIÓN DE LA PINEAL NOS PERMITE VER MÁS ALLÁ




Es una glándula fotosensible, es decir, responde a las variaciones de luz que se dan a nuestro alrededor. De esta manera, se activa en la oscuridad para segregar melatonina, la cual nos induce a un estado de calma e introspección.  De todos es sabido que la circulación de hormonas por nuestro organismo provoca una serie de emociones y sensaciones concretas. Las sustancias endorfinicas segregadas por la glándula pineal nos ayudan a entrar en un estado de conciencia más íntimo provocado por la sensación de tranquilidad que aporta la melatonina. Esta segregación de endorfinas permite disminuir y relajar los sentidos, lo que se refleja en el cuerpo mediante una reducción del glucógeno en la sangre, induciéndonos al sueño y llevándonos a un estado de duermevela. Al ser éste un estado en el que la actividad cerebral está bajo mínimos, reduce las interferencias del mundo externo y la concentración sobre uno mismo es superior. Esto, a nivel práctico, nos permite distanciarnos de los problemas y observarlos con una nueva perspectiva, por lo que la mayoría de nosotros lo aprovechamos para reflexionar y repasar los acontecimientos cotidianos, encontrando a veces respuestas y soluciones que sin esa calma y concentración nos resultarían difíciles de intuir.
La glándula aparece en el cráneo de numerosas especies… a su manera. El problema es que estas especies no cuentan con conexiones entre la glándula pineal y las vías visuales que parten de los fotorreceptores de los ojos, así que su estrategia evolutiva fue este “tercer ojo”para que su glándula pineal fuese capaz de recibir la luz que necesita por otras vías. El ser humano y resto de mamíferos, en cambio, sí que cuentan con conexiones entre las vías visuales y el cuerpo pineal (de hecho, se considera que la glándula forma parte de las vías visuales), por lo que no necesitan este “tercer ojo” en la parte superior de la cabeza para hacerla funcionar y regular los ciclos de sueño-vigilia. Es decir, en alguna parte del camino evolutivo nuestra especie perdió ese “tercer ojo”que tan útil resulta a peces, reptiles y aves porque lo suplimos con la evolución de nuestros ojos y circuítos visuales. ¿Posible ingeniería genética?

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La glándula pineal aparece representada como una piña en este grabado de Horus
Más allá de occidente, algunos seguidores del vedismo señalan que la glándula pineal es el sexto chakra, para los hinduistas es la “ventana de Dios” y para los taoistas es “el asiento del alma”. ¿Tendría que ver esta concepción como “ventana al alma” algo que ver con ese tercer ojo de ciertos reptiles, peces y aves siempre apuntando hacia el cielo?
Algunos investigadores apuntan a que, además de melatonina, la glándula pineal sintetiza y segrega la dimetiltriptamina. Esta sustancia sería responsable de nuestros sueños visuales naturales y, aumentada artificialmente por ingesta, inhalación o inyección, de alucinaciones y experiencias visuales intensas (por muchos denominadas “místicas”). Algunas investigaciones también apuntan a que esta sustancia en exceso en nuestro organismo está vinculada al padecimiento de trastornos como la esquizofrenia o el autismo. Por otra parte, la glándula pineal situada en la intermediación de los dos hemisferios craneales (izquierdo y derecho) está extremadamente protegida del estrés, pero ¿Qué ocurre si la estresamos artificialmente con estímulos, con ondas electromagnéticas? Científicos como el doctor Strassman y el Doctor Persinger, neuropsicólogo de la Universidad Laurentian de Canadá, o el Doctor Sergio Felipe de Oliveira, entre otros, han comprobado científicamente que la glándula pineal al estimularla, estresarla artificialmente, es capaz de convertir estas ondas electromagnéticas en estímulos neuroquímicos llegando a esta increíble conclusión: El DMT  a niveles elevados, genera estados paralelos de conciencia, los denominados “Viajes al más allá” “Desdoblamientos astrales”. Es decir, es el “portal” para que “el espíritu” se marche fuera del cuerpo. ¿Cómo puede hacerse esto? Según diferentes experimentos realizados por el Doctor Persinger  con el llamado “Casco de Dios”,  los resultados en pacientes voluntarios han sido la aparición de experiencias extracorpóreas, incluyendo la visión de luces en un túnel y el sentimiento de notar presencias no identificadas.

Sea como fuere, parece claro que mediante la disciplina y la práctica continua, la activación de la glándula pineal se convierte en el camino para acceder a experiencias que nos hacen darle otro sentido a la vida y darnos cuenta de que no todo se mueve bajo las reglas de lo material y lo lógico, sino que hay otros mundos tan reales o más que el que alimentamos contínuamente. Y si no queremos ir tan lejos, tampoco parece poca recompensa el poder acabar con el estrés diario, evitar problemas cardiovasculares y obtener cierta serenidad para ver las cosas desde una perspectiva más positiva, todo lo cual nos lleva a establecer con los demás relaciones más armónicas y sensibles que mejoran sobremanera nuestra calidad de vida. De cada cual depende el uso que le quiera dar y hasta dónde quiera llegar en el intento.


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